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Temario 2º BAC PAU
 





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La Población española en el Siglo XI X

 

            En la Europa del XVIII la población evoluciona hacia el Nuevo Régimen Demográfico: Se produjo un brusco descenso de la mortalidad (debido a higiene) además de un ligero descenso de la natalidad; esto se tradujo en un aumento del crecimiento vegetativo. Todo ello vino posibilitado por las nuevas condiciones de vida impuestas por la industrialización.

 

            La Población española, a principios de siglo, experimenta un crecimiento no regular  e impulsado más por:

·        Higiene y profilaxis

·        incorporación de la patata a la dieta

·        generalización del cultivo del maíz

 

1875: Altas tasas de Mortalidad/Natalidad (típico de Antiguo Régimen Demográfico) debidas a :

·        no desarrollo paralelo de una economía que dé empleo

·        baja productividad agraria

·        deficiente red de distribución de alimentos

·        Crisis de subsistencias (que incrementan mortalidad y frenan Crecimiento Vegetativo)

·        Hambrunas: 1837, 1847, 1857 y 67-68 (obsérvese: una a la década)

o       Crisis climáticas > malas cosechas > hambres >mortalidad

 

·        Epidemias : dos brotes en 1834 y 1854-55

o       Falta de higiene

o       Pobreza de alimentación

o       Ignorancia

 

·        Alta mortalidad infantil (debida al fuerte impacto de múltiples enfermedades)

·        Alta Natalidad Infantil pero no crece la población (típico de ARD)

 

 

Distribución de la población:

 

            A lo largo del siglo se encontró muy desigualmente repartida en la Península: contraste periferia/Centro y un continuo migrar Campo > Ciudad, muy lento a excepción de Cataluña.

 

            Las tasas Natalidad/Mortalidad difieren del campo a la ciudad:

·        mejores y mayores posibilidades en ciudades (aunque no respecto a Europa)


 

La Estructura Agraria.-

 

Es indudable el enorme peso de la actividad agrícola durante todo el siglo dentro de la economía española. Pero no podemos pensar que se introdujeran en ello novedades técnicas (mecanización) hasta mucho después. El campo ocupaba a dos tercios de la población activa.

 

La desamortización desarrollada por distintos gobiernos liberales obedeció más a necesidades de rellenar las arcas de Hacienda que a   pretender una auténtica reforma agraria.

La tierra, en el Antiguo Régimen, era la “propiedad” por excelencia, y se encontraba en manos de la nobleza e Iglesia.

La nobleza, gracias a los mayorazgos había constituido un patrimonio imposible de vender ni dividir.

La iglesia, por donaciones, se había ido haciendo a lo largo de los siglos con un enorme patrimonio

Las posesiones de la Iglesia y Nobleza estaban en “manos muertas” .

Incluso los Municipios poseían tierras (tierras del común o de propios)

 

La tierra, por tanto, era un bien escaso y caro

 

La ruina del campo, la dureza del trabajo y la escasa remuneración  deberían haber “lanzado” a la población hacia las ciudades; pero el apego alas tradiciones les mantenía en un círculo de pobreza sin fin.

 

El bajo rendimiento agrícola se debía al atraso tecnológico:

·        Mantenimiento de viejos arados.

·        Rotación de cultivos

·        Nulo capital para invertir

·        La ganadería = problema para agricultura

o       Viejas leyes prohibían cercar tierras

·        Viejas políticas de fijar precios frenan avance.

 

 

Efectos de la desamortización:

·        Introduce la propiedad privada y la libertad de mercado al romper viejas leyes

·        Favorece la extensión (no intensificación) de las superficies a cultivar

·        Conllevó la Deforestación, 1855 Mediadas reforestadoras

·        Concentra propiedad en pocas manos

·        No consiguió los resultados financieros deseados

·        Los beneficiados no fueron los antiguos trabajadores, si no las clases urbanas

·        No se creó una clase media agraria

·        Los Ayuntamientos se empobrecieron al no ingresar por uso de tierras comunales

·        Se creó una masa de adictos al liberalismo

 

En Andalucía la desamortización fue especialmente trascendente, al crear una clase marginada  de antiguos arrendatarios y trabajadores que sufrirán una explotación por parte de los nuevos terratenientes; posteriormente caerán bajo el influjo del Anarquismo como vía de escape/solución a su situación.

 

La Agricultura.-

A principios de siglo, se mantienen los parámetros del pasado. Nada ha cambiado. Entre los ‘30s y 70’s se ponen en explotación nuevas tierras (procedentes de desamortización). Para incrementar la producción y beneficiar a la agricultura nacional, se cerraron las fronteras al trigo europeo (medida proteccionista), o cual potenció un mercado interior agrario.

-         Zona Cantábrica: maíz,  patata

-         Castilla, Aragón y Andalucía: cereal

-         Zona Guadalquivir y Guadiana: olivo

-         Costa Mediterránea: frutales

 

‘60s: se introducen cultivos de frutales y regadíos en detrimento de cereales. Se debe al tirón consumista de las ciudades y a su cercanía. No hubiera sido posible sin unas inversiones en infraestructuras de regadío. Se introducen nuevos cultivos con fines industriales (almendra, avellana, hortalizas para conservas...)

 

La Industria.-

 

El inicio del XIX es, a nivel europeo, una fase de expansión económica. En España, la pacificación tras la guerra carlista, la migración a las ciudades, la afluencia de capital extranjero, el mayor ahorro DEBERÍAN haber dado inicio a una industrialización.  Hasta mediados de siglo no comienza debido a:

·        Como la agricultura no ha generado riqueza, no puede ser “trasladada” hacia la industria.

·        Al no mecanizarse el campo, no se libera mano de obra que transferir a la industria.

·        Al no haber un amplio mercado interior, éste no puede ser aprovechado por la industria.

·        La producción de alimentos no creció lo suficiente como para abastecer a las ciudades (la población queda retenida en el campo).

·        NO existe una burguesía financiera emprendedora: ser trata de encontrar el máximo rendimiento en el menor tiempo y con el menor riesgo (especulación aceptada por el Estado y aprovechada a su favor para la creación de ferrocarriles!!!!)

·        Dependencia técnica y financiera del exterior. Capital belga, francés, inglés participan, por lo general,  en las grandes obras públicas (ferrocarril)

·        Escasez de materias primas disponibles

·        Desinterés político por la modernización económica.

 

A pesar de todo lo anteriormente expuesto, algunos sectores industriales cobran importancia.

 

a)      Minería.-

Las explotaciones mineras españolas abastecieron la demanda europea de hierro, cobre, mercurio y plomo entre otros minerales.

Tras un estancamiento en la producción (principios de siglo) LA LEY DE 1839 estimuló la actividad extractora. Desde 1860 carbón y hierro avanzan: el carbón mineral sustituye al vegetal y los descubrimientos en los procedimientos de tratamiento del hierro permiten la obtención de acero de mejor calidad. A finales de siglo el capital y los intereses británicos y franceses copan el sector de la minería española.

b)      Textil.-

Fue la primera actividad industrial del siglo por tradición e importancia fuera de nuestras fronteras.

La textil algodonera, gracias al telar mecánico y máquina de vapor, experimenta un avance en producción y calidad.

En Cataluña (zona de esta industria por excelencia) SI se introdujeron capitales locales, innovaciones y un sentido de empresa que deviene del carácter burgués de esa sociedad y genera auténticas “dinastías” de industriales (Güell, Batlló, ) La industria lanera catalana triunfó sobre la castellana por idénticos motivos; cuando se les permitió en 1869 la importación de lanas australianas y alemanas, el despegue fue definitivo. Solo un par de focos subsistieron a este imparable avance catalán (Salamanca y Alcoy)

 

c)      Siderurgia.-

            Tras una implantación caótica a lo largo de todo el país como síntoma de modernidad, muchas de las factorías fueron cerradas por falta de rentabilidad. El problema que afrontaban era la lejanía de los centros de extracción de carbón. Los primeros altos hornos se instalan en Málaga (1830) de la mano de Agustín Heredia. Otras zonas, como Asturias también intentaron su industrialización de la mano de la siderurgia, pero será en Vizcaya donde el triángulo de la productividad se plasme perfectamente, permitiendo la actividad a lo largo de todo un siglo (hasta su declive a fines del XX).  De la mano del desarrollo siderúrgico transcurre el desarrollo ferroviario.

 

El Mercado Nacional

            Destaquemos de la época isabelina la creación de las infraestructuras viarias y financieras que permitirán la creación de un mercado interior y el abandono de la tradicional autarquía y consolidándose el capitalismo moderno. Nace así el mercado nacional con moneda, pesas y mediadas unificadas, que traerán consecuentemente una agilización del tráfico interior.

-         Bravo Murillo (1852) unifica pesos y medidas

-         1858: introducción sistema métrico decimal.

 

            Los productos españoles comienzan a acudir a los certámenes internacionales: Las Exposiciones  internacionales. Nacen las exposiciones Nacionales, e incluso las regionales (todo ello en la dinámica de difundir y activizar la producción)

            Pero la tradición pervive en gran parte del país (ferias locales) en las que los nuevos instrumentos de pago (letras, comisión...) se encuentran ausentes. Cataluña será, una vez más, la  avanzadilla comercial.

            Las dificultades políticas-económicas de los primeros momentos del siglo (guerra  independencia, sucesión/guerra carlista..) retrasaron la inversión en vías de comunicación. Pacificada la vida política, se  aborda el problema, surgiendo una  red de carreteras  que será regularizada por ley (Ley de carreteras de 1851), calificaciones que se mantienen hasta la actualidad.  La activación del tráfico comercial  y de pasajeros va paralela al desarrollo de estas carreteras.

 

            Pero el ferrocarril, símbolo de desarrollo y modernidad acaparará  la atención prioritaria en el tema transporte.

·        1ª línea: 1848 Barcelona-Mataró    ///  1868: 4,800 Km.

El interés del Estado se vio frenado por las dificultades económicas, por lo que se acudió a la figura de la “concesión” a compañías privadas (como autopistas de hoy). En 1855, la Ley de Ferrocarriles liberalizó el sector y posibilitó la entrada de capital extranjero, con lo que la actividad constructora se vio relanzada (con la repercusión consecuente en todos los sectores dependientes)

En 1855 El Estado decide implicarse en el fenómeno ferroviario, lo cual, sumado al capital extranjero, a la tecnología francesa y al interés de zonas activas económicamente (Cataluña, Euskadi, Valencia), acelera la construcción . 1868 representa, por lo inestable de la situación política, un frenazo a la inversión, que reaparecerá a fines de siglo con la Restauración Borbónica, realizándose entonces la centralización de las líneas.

 

En resumen: el ferrocarril abrió los mercados internos el pais, acabando con la regionalización e imponiendo una especialización regional de las producciones.

 

 

La industrialización en Andalucía.-

 

A principios de siglo:

·        crecimiento demográfico

·        influencia británica en o tecnológico

·        potencial agrario capaz de incentivar una revolución industrial

·        multitud de recursos mineros

·        campesinado proletarizado (por fallo de la desamortización)

 

PERO FRACASO DEBIDO A:

 

·        Fincas desamortizadas vendidas a bajo precio (traen hundimiento de los precios agrícolas)

·        Huida del capital andaluz hacia otras regiones españolas

·        Efervescencia revolucionaria (inestabilidad que ahuyenta al capital)

·        Excesiva dependencia del capital extranjero

 

Los primeros brotes de burguesía andaluza de  dan en relación con la minería; en concreto valga como ejemplo Manuel A. Heredia (Málaga): sus negocios de minas de grafito (Ronda), exportación de vinos y aceites, altos hornos de El Pedroso (Huelin) fueron los primeros de España; en 1840 Heredia era el primer ferretero español en abierta competencia con los proyectos del Norte de España. Este primer capitalismo malagueño llevó a la creación del Banco de Málaga (1856)

En el área de Sevilla  estos inicios se relacionan con el algodón (Heredia y Larios dan la réplica en Málaga). Pero la incomunicación ferroviaria y la competencia catalana (protegida), además del contrabando desde Gibraltar, acabaron frenando este sector

El ferrocarril en Andalucía, iniciado tardíamente,  sufrió un lento desarrollo frenado por la crisis de 1866.

 

Instituciones monetarias y financieras.-

 

·        Unificación de la moneda: Hasta mediados de siglo co-existen monedas españolas diferentes, además de extranjeras (todo ello dificultaba las transacciones). Entre 1848 y 1868 se desarrollan una serie de medidas tendentes ala unificación: “decimalización” primero  y posterior unificación en 1868 con la aparición de la peseta como unidad monetaria común.

·        Nacimiento del capitalismo moderno. Nacen multitud de entidades financieras públicas y privadas ( Bancos, Bolsas y bolsines)

o       Banco de España: (“creado” por Carlos III en 1782) nace definitivamente como tal en 1856  tras la fusión de los Bancos de San Carlos, San Fernando e Isabel II. Sus funciones: custodia de las reservas del Estado, emisión de moneda para too el territorio y concesión de créditos al sector público

o       Bancos Privados nacen muy tímidamente a principios de siglo. 1844: Banco de Barcelona (muy importante) y Banco de Cádiz. 1856: nueva legislación sobre banca permite el nacimiento del Banco Bilbao y del Banco Santander. Nacen también Sociedades de crédito (préstamos)

o       Bolsa. La presencia de capitales extranjeros, las inversiones del extranjero y el desarrollo de las sociedades anónimas incentivaron el funcionamiento de la Bolsa de Madrid (operativa desde 1831) y el nacimiento de la de Barcelona (1851)

 

 

La mujer y el trabajo.-

 

Dos  eran los principales problemas de la mujer a su incorporación al  mundo laboral:

·        Compatibilidad con las tareas domésticas

·        Discriminación salarial y laboral (por ley) respecto al hombre.

 

Socialmente se la contemplaba circunscrita al tradicional papel del hogar como madre y esposa. Cuando haga su acto de presencia en el mundo laboral será vista como  una “intrusa” que roba el trabajo al varón; estos argumentos se reforzaron con consideraciones morales sobre su negativa influencia en el mundo laboral ( y nos reíamos de los  Talibanes????? Jajaja).

 

Su presencia en las fábricas textiles fue decisiva para el lanzamiento de este sector (en especial en Cataluña). Las condiciones laborales eran, como no!!, pésimas: además de estar sometidas a estrecha vigilancia, salarios de miseria, jornadas extenuadoras, ausencia de cualquier tipo de seguro (enfermedad, despido, accidente..). Pero en  general no se diferenciaban demasiado de las condiciones laborales genéricas del periodo

La repercusión social de su incorporación al mundo laboral:

·        Rechazo generalizado a su presencia.

·        Aparece ante  los ojos del varón como competidora (es contratada por poder trabajar tanto como un varón y “tener” que cobrar menos que él

·        Su trabajo contribuyó a paliar las penurias familiares (tal vez esta fuera la causa por la que se vieron lanzadas a un  mundo laboral que las era hostil y las rechazaba, mientras en el hogar se demandaba sus ingresos a la vez que se condenaba  su presencia fuera del hogar y su abandono de las tareas domésticas “que les eran naturales”.