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Tema XX: La transición política y la consolidación democrática.

1.-Distintos proyectos políticos: dificultades y logros.

2.- El desarrollo legislativo.

3.- La situación española de los años ochenta.

1.-Distintos proyectos políticos: dificultades y logros.

      Franco muere el 20 de noviembre de 1975, unos días antes el gobierno español ha abandonado el Sahara en manos de Marruecos y Mauritania, sin tener en cuenta la opinión de los saharauis.

    La muerte de Franco fue recibida con serenidad por la población. La situación general era extremadamente delicada. Por una parte, amplios sectores del país reclamaban el paso a una democracia,  y frente de ellos estaban los partidos antifranquistas. Por otra, estaba el control que sobre toda la organización del Estado, ejercían los ultras. En medio de estas dos fuerzas opuestas se encontraba el Rey. Los primeros pasos de don Juan Carlos fueron cautelosos, atrapado como estaba entre el creciente deseo del pueblo español de vivir en democracia y el aparato intacto de la Dictadura.

       Don Juan Carlos juró ante las Cortes, de acuerdo con las normas que regulaban la sucesión de Franco, juró lealtad a los Principios del Movimiento Nacional y las Leyes Fundamentales. En su discurso ya se  podía ver la voluntad real de apertura. El rey contó con un respaldo internacional.

Dificultades de la Transición. El primer acto político importante pendiente era la formación del nuevo gobierno que sustituyera al de  Franco. El rey logró situar al frente de las Corte franquistas a un hombre procedente del régimen que estaba comprometido con el cambio. Fue elegido Torcuato Fernández Miranda. El paso siguiente, la elección del Jefe del Gobierno, se resolvió de forma compensatoria, y se confirmó a Arias Navarro en su puesto, los ministros fueron variados y se incorporaron algunos político partidarios de un cambio moderado ( Fraga, Areilza, Garrigues ). Este equipo emprendió la tarea de democratización parcial, que sin provocar a los ultras, contentase a la oposición y al pueblo español. Pero ello llevó a la oposición a endurecer su postura.

      No obstante, el gobierno remitió a las Cortes una serie de proyectos de ley que ampliaron las libertades públicas. La mayoría de los proyectos  eran tan restrictivos, aunque ampliaran el marco anterior, que las Cortes no tuvieron inconveniente en aprobarlos.

      Los aún ilegales partidos políticos democráticos reclamaban la liquidación inmediata del aparato franquista, que se denominó “ruptura democrática”. Esta incluía la amnistía a los condenados por delitos políticos, la legalización de los partidos y de los sindicatos libres, y la convocatoria de elecciones democráticas. Acompañaron sus peticiones con huelgas y manifestaciones multitudinarias, las cuales culminaron con la muerte de cinco trabajadores por disparos de la policía. La oposición fue moderando sus posturas iniciales radicales y adoptó una estrategia pacifista.

         El 1 de julio de 1976, Arias Navarro presentó su dimisión al rey, puesto que este dejó claro su apoyo a la democracia ( discurso en Estados Unidos)

Reforma con Adolfo Suárez.

      Inicialmente, la elección de Adolfo Suárez no fue bien acogida por la oposición a la vista de su pasado (falangista). Pero ya en su discurso anunció una relación franca con la oposición, la instauración de un régimen democrático y de libertades, así como la realización de un referéndum sobre la reforma constitucional y la convocatoria de elecciones generales antes de un año. Inmediatamente se empezó a entrevistar con los líderes de la oposición y del franquismo, convenciéndoles de que su proyecto de transición era el único viable. La oposición  creyó en la sinceridad  de la oferta gubernamental

         El obstáculo principal podía venir del lado opuesto. Suárez decidió presentar su proyecto de reforma política a un grupo de altos oficiales. Estos, a la vista de que contaba con el apoyo del rey, la aceptaron con la condición  de que no se legalizaría el Partido Comunista. El paso siguiente, era que tanto el Consejo del Reino como las Cortes aceptasen la reforma voluntariamente. Este era el punto culminante del derribo del franquismo. Suárez  publicó su mensaje: solo el voto democrático del pueblo legitimaría a los grupos y partidos políticos.

        El proyecto de reforma fue presentado el 8 de octubre de 1976 al Consejo Nacional del Movimiento, el cual se decantó a favor del proyecto. A continuación se presentó a las Cortes, donde Fernández Miranda eligió bien a los ponentes, después de dos días de debate el gobierno consiguió una abrumadora mayoría. Ya tan solo faltaba el referéndum que dio un resultado de 94% a favor del sí y solo un 2,6% por el no.

       Por esos días el PSOE celebró su congreso en Madrid sin haber solicitado su legalización, de el destacó su secretario general, Felipe González.                  

Los últimos problemas:

       En los primeros meses de 1977, España vivió una situación grave que hizo peligrar la transición política. Grupos de extrema derecha adoptaron una estrategia de desestabilización. Proliferaron actos de terrorismo de este signo, de los que el más grave fue el asesinato de miembros de abogados laboralistas próximos a Comisiones Obreras y al Partido Comunista, pero todo el país dio muestras de serenidad, en el bando contrario hubo secuestros y asesinatos de personalidades y agentes del orden (por parte del GRAPO)

          Otro problema era la legalización del partido comunista, lo que se realizó en la Semana Santa, ello promovió un hondo malestar en el ejército, y la dimisión de algunos altos mandos. Pero para ello el PC aceptó la bandera y la Monarquía, ello tranquilizó al gobierno y a la mayoría de los militares.

Junio de 1977: elecciones generales

          Desde este momento se inició el camino hacia las elecciones generales libres, las primeras desde el 1936. Las distintas formaciones se aprestaron a la configuración de coaliciones y a la preparación de los programas electorales. Los partidos que se presentaban: Unión de Centro Democrático (UCD), que pretendía aglutinar al sector moderado. A su frente aparecían Suárez y el gobierno, así como algunos líderes centristas de la oposición, que daban el tono democrático a un partido con muchos personajes provenientes del franquismo. El partido se presentaba como el apoyo al Presidente del Gobierno en la tarea de consolidad la democracia de forma pacífica.

        Los hombres provenientes de la Dictadura se organizaron fundamentalmente alrededor de Alianza Popular, comandada por Manuel Fraga. La campaña fue  muy amplia. Las elecciones se celebraron el 15 de junio  con una participación muy elevada (77% del censo) en un ambiente tranquilo y esperanzado. Los resultados consagraron dos grandes partidos: UCD, con 156 escaños en Congreso de los Diputados, y el PSOE, con 118.

      Los socialistas surgieron como el gran grupo de la izquierda, desbancando al histórico Partido Comunista, que vio reducida su representación a 20 diputados. Alianza Popular fue el gran derrotado; sus esperanzas en el “franquismo sociológico” quedaron limitadas a 16 escaños. Ningún partido de la extrema derecha obtuvo acta de diputado. Se vio la importancia que adquirieron en sus respectivos territorios el Partido Nacionalista Vasco y los catalanistas del Pacte Democrátic per Catalunya.

        Estos resultados dieron paso a un nuevo gobierno, formado por UCD y presidido por Suárez. Se abordó la integración  del catalanismo en la política española. El presidente de la Generalitat de Cataluña en el exilio, Josep Tarradellas, fue nombrado oficialmente presidente de la Generalitat provisional, retornando a Barcelona.

          La tarea ordinaria de gobierno  puso de manifiesto la existencia de tendencias muy diversas dentro de UCD. Los enfrentamientos entre varias tendencias dentro del partido fueron desgastando la autoridad de Suárez y su papel dirigente. En 1981 dimitió Suárez y se nombró como nuevo presidente a Calvo Sotelo. Las elecciones para el parlamento gallego, dieron la voz de alarma para el partido, puesto que sus votos se redujeron a la mitad. A lo largo de los ‘80 asistiremos al desmoronamiento del partido. A ello es necesario sumar el recrudecimiento de las acciones terroristas de ETA y del GRAPO. Y el intento de golpe militar del 23 de febrero de 1981.

      Una de las grandes tareas del gobierno fue la redacción de la constitución de 1978, pero eso corresponde al  desarrollo legislativo.  

2.- El desarrollo legislativo.

       El desarrollo legislativo se refiere a las leyes aprobadas por los gobiernos de la transición y que permitieron el paso de una Dictadura a la Democracia.

        El primer gobierno presidido por Arias Navarro, pretendió crear la reforma a medias entre la dictadura y la democracia, para ello se dieron una serie de proyectos de ley que ampliaron las libertades públicas en los primeros meses de 1976, pero esto no podía contentar a la oposición.

       El verdadero desarrollo legislativo es a partir de la llegada al poder de Adolfo Suárez con el proyecto de Ley de Reforma Política. que, por primera vez, aceptaba como punto de partida la convocatoria de Cortes Constituyentes. Esta ley fue aprobada por las Cortes el 18 de noviembre de 1976 ( muerte de la dictadura ). A continuación se inició un proceso que debía culminar en las elecciones para Cortes Constituyentes. Las medidas fueron:

a)      La legalización de los partidos y de su actividad, que se inicia en diciembre del 76 con la disolución del TOP (Tribunal de Orden Público) y la celebración del congreso del PSOE, junto con una serie de medidas de amnistía política ( marzo de 1977 ) y culmina con la legalización del Partido Comunista (abril de 1977 ).

b)      La convocatoria de elecciones para Cortes Constituyentes (marzo de 1977) precedida de la publicación de una Ley Electoral aceptable ( sufragio universal y representación proporcional ) en febrero de 1977.

c)      Medidas  para legalizar los sindicatos obreros y primeros pasos para establecer un nuevo marco legal para las relaciones laborales: derecho de huelga para los trabajadores y de “lock-out” para los empresarios marzo de 1977 y la Ley Sindical abril de 1977

        Pero el mayor logro legislativo y del que dependerá el desarrollo del marco de las leyes españolas de la democracia es sin duda la Constitución de 1978.

Constitución de 1978.

     En medio de las dificultades de la transición, esta Constitución presenció la ardua tarea de la elaboración, por primera vez en la historia de España, de un texto constitucional  consensuada y aceptada por la práctica totalidad de las fuerzas políticas. El proceso se inició en agosto de 1977 con la reunión de la ponencia constitucional del Congreso de los Diputados. Estaba formada por tres centristas, un socialista, un comunista, un nacionalista catalán y un aliancista. El primer borrador estaba acabado el 17 de noviembre.

     En el proyecto se apreciaban todavía serias discrepancias, sobre todo en las cuestiones de las autonomías, la educación, la cuestión religiosa, algunas libertades individuales (divorcio, aborto) y la pena de muerte. Para superar estas dificultades y evitar una Constitución apoyada solo por  una parte de los partidos, UCD y PSOE pactaron los temas más espinosos, pacto al que se unieron comunistas y catalanistas. A partir de entonces, fueron los principales dirigentes políticos quienes llegaron a los acuerdos precisos para la redacción final. El texto definitivo fue votado el 31 de octubre en el Congreso y en el Senado en un clima de entusiasmo. En el primero, de 345 diputados votaron a favor 325, seis en contra y 14 se abstuvieron. En el segundo fueron afirmativos 226 votos sobre 239.

         El referéndum mediante el cual la población daba su probación a  la Constitución se celebró el 6 de diciembre. Participó el 67% del electorado, con un 88% de votos favorables y un 8% en contra. En solemne sesión conjunta del Congreso y del Senado, el rey sancionó el texto constitucional el 27 de diciembre de 1978, entrando en vigor el día 29. Se había conseguido una ley de leyes consensuada prácticamente por todos los partidos, lo que garantizaba su duración y estabilidad. El edificio principal de la democracia estaba construido.

         En esta Constitución se recogieron los principios fundamentales de los sistemas democráticos- el de la soberanía nacional y el de la separación de poderes, y se definió la forma política del Estado como una Monarquía Parlamentaria.

         Cabe señalar , entre su amplio articulado, algunos principios que caracterizan el texto constitucional:

* La definición de la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político como valores superiores  del ordenamiento jurídico.

* El establecimiento de una serie de derechos y libertades, como los de asociación, expresión, enseñanza,  sindicación y huelga, y la declaración de aconfesionalidad del Estado.

* La organización del territorio español en municipios, provincias y Comunidades Autónomas, dentro de la “indisoluble unidad de la Nación española”.

* La organización de las Cortes en dos Cámaras, el Congreso de los Diputados y el Senado.

Una vez aprobado el texto constitucional, se disolvieron las Cortes y se convocaron elecciones legislativas para el mes de marzo de 1979.

3.- La situación española de los años ochenta.

     3.1.- Cambios socioeconómicos y culturales.

         Tras el fracaso del Tercer Plan de Desarrollo, iniciado en 1972, entramos en un bienio crítico:

  • En 1973 se asiste a la primera subida importante del precio de los crudos del petróleo.
  • En 1974 se generaliza la crisis económica a todas las economías del mundo occidental.

        En este contexto los bandazos de la política económica española, la muerte de Franco y las incógnitas sobre el futuro acabaron con el crecimiento económico de los años anteriores.

      Tras las lecciones generales de 1977 se establecieron los denominados Pactos de la Moncloa, con objeto de adoptar de forma democrática las medidas necesarias para luchar eficazmente contra la incidencia de la crisis.

     Los Pactos preveían una serie de actuaciones en materia de reindustrialización, reforma de la agricultura, del sector público, del sistema fiscal y financiero, de las prestaciones sociales y de concertación en el establecimiento de la relación entre precios y salarios, que habrían de sentar las bases para posteriores actuaciones que abordarían los problemas estructurales de la economía española. Muchos de los objetivos de los Pactos  se han propuesto repetidamente debido a la necesidad de actuar sobre las variables económicas más afectadas por la crisis y una vez más las actuaciones coyunturales han primado sobre las reformas estructurales pendientes. Así el programa económico del Gobierno, presentado a las Cortes en 1979 ponía el énfasis en la necesidad de luchar contra la inflación, el paro y un nuevo desajuste provocado por la crisis, como es el creciente déficit público, dejando de lado cualquier tipo de programa económico global.

La política económica a partir de 1982.

         Las elecciones de 1982, que dieron el triunfo al PSOE, no supusieron un cambio sustancial en la política económica del gobierno, caracterizada por la lucha contra la inflación a través de medidas monetarias y por la adopción de actuaciones para paliar  el creciente paro, como son el establecimiento de Zonas de Urgente Reindustrialización, Sociedades de Gestión Sectorial, revisión del Pan Energético Nacional y otras formas de actuación urgente contra la crisis.

        La política económica del país se ha tenido que adecuar a partir de 1986 a la entrada de España en el Mercado Común.

       3.2- La evolución política.

         Las elecciones de octubre de 1982 dieron la mayoría absoluta en el Parlamento al PSOE. Este partido llevaba ya varios años preparando su imagen de alternativa de gobierno.                              

Evolución ideológica del PSOE.

           En el 25 Congreso del PSOE (mayo  1979) su secretario general, Felipe González, no quiso asumir las tendencias fuertemente revolucionarias que parecían dominantes en el partido; por esto presentó la dimisión de su cargo. Pero la convocatoria de un Congreso extraordinario (septiembre de 1979) le permitió reconducir el partido hacia una línea más moderada y asumir de nuevo el cargo de Secretario General. A lo largo de 1982 el PSOE confirmó su línea moderada con el acercamiento al grupo socialdemócrata de Fernández Ordóñez, que acababa de separarse de la UCD.

El poder en manos del PSOE.

           La obtención de la mayoría absoluta en el Parlamento en dos procesos electorales consecutivos

(1982 y 1986 ), permitió  al PSOE legislar y gobernar sin establecer pactos con otras fuerzas políticas parlamentarias. De esta forma el PSOE vio convertidos en leyes muchos puntos de su programa. A la vez, el Partido Socialista, que también dispone de mayoría en muchos ayuntamiento, ha sustituido a buena parte de la clase dirigente política del período anterior por personas procedentes de su área política.

       Así se ha entrado en una nueva fase política en la que el país, intenta adaptarse al sistema de democracia parlamentaria, un sistema que constituye una absoluta novedad  para la inmensa mayoría de la población española. Con la entrada en las organizaciones europeas, el país afronta desde 1985, el doble proceso de transformación y adaptación que puede hacerlo más parecido a las naciones de Europa Occidental.

3.3- El proceso de integración en Europa.

        Este es un proceso lógico desde el momento en que desaparecen los obstáculos que representaba la Dictadura del general Franco.

- Integración política: Desde la creación de la Organización del tratado del Atlántico norte O.T.A.N., en 1949, España intentó entrar, pero ello fue impedido por la negativa de sus componentes mientras no cambiara el sistema de gobierno español  y llegara un sistema democrático. por fin en 1982 y bajo el gobierno de Calvo Sotelo, España ingresó en la OTAN, pero sin pronunciarse por la integración militar.                                   

        Tras la llegada al poder del PSOE (diciembre) , el proceso de integración se detuvo. En octubre de 1984, el presidente Felipe González se mostró partidario del estatus de España dentro de la OTAN  (sin integración militar ni presencia nuclear y con reducción de efectivos norteamericanos.); un referéndum en estos términos refrendó esta idea y demostrando un profundo y serio cambio de opinión en el PSOE (marzo 1986 )

        A partir de 1991, tras la desintegración de la URSS., la OTAN se replanteó sus objetivos y sus funciones, a fin de adecuarlos al nuevo orden internacional.

- Integración Económica: La entrada de España en la Comunidad Económica Europea, se realizó el 1 de enero de 1986, como Estado miembro de pleno derecho. Ello supone que desaparecen las barreras aduaneras entre los países miembros y supone el establecimiento de un sistema arancelario único frente a los países no miembros. Además pretende la libre circulación de trabajadores y de capital, así como acuerdos sobre política monetaria y fiscal y unificar la normativa en materia económica y social: sistema de seguridad social, régimen de inversiones extranjeras, patentes, normas sanitarias, etc. En definitiva, significa abordar una política económica conjuntamente y también significa una reformulación de las relaciones comerciales y de los intercambios económicos entre los países miembros, al tender a desaparecer los planteamientos proteccionistas de cada país.

        El proceso de adaptación de España a la nueva situación había  comenzado y se había  establecido un sistema progresivo, desde 1986 a 1992, hasta llegar a la plena integración que implica la libre circulación de mercancías. Este proceso iniciado varia substancialmente las relaciones comerciales españolas. También domina el desplazamiento de trabajadores cualificados y no cualificados dentro de un mercado de trabajo de límites comunitarios, o el mercado de capitales, alcanzada la plena movilidad de todos ellos.

3.4- El Estado de las Autonomías.

        La Constitución de 1978 afronta el problema secular de la diversidad de los territorios de España, pero reconociéndole una serie de derechos propios siempre dentro del marco de al unidad de España.

La Constitución conjuga el reconocimiento de la personalidad  política de los territorios autónomos con el mantenimiento de la unidad del Estado.  La base de la organización territorial del Estado es el municipio o conjunto de vecinos de una población, representado por su Ayuntamiento, la provincia, o agrupación de municipios, y la Comunidad Autónoma.

Las relaciones entre la Comunidades Autónomas: La solidaridad de la Comunidades Autónomas con el Estado, entre las Comunidades Autónomas y dentro de las propias Comunidades debe verse afectada, según el texto constitucional, por las diferencias en las competencias que haya asumido cada una de las Comunidades Autónomas.

         El establecimiento de un Fondo de Compensación Interterritorial es le mecanismo que se contempla en la Constitución para hacer efectiva en el terreno económico esta solidaridad. En caso de surgir algún conflicto entre dos Comunidades Autónomas o entre una de éstas y la Administración central, es el Tribunal Constitucional el encargado de resolver el contencioso. La Constitución no admite la federación de Comunidades Autónomas, posibilidad que quedaba también negada en los proyectos y textos constitucionales españoles que aceptaban la existencia de unidades autonómicas (1873, 1931).

Las Competencias de las Comunidades Autónomas. Entre las principales competencias destacan: la organización de las instituciones de autogobierno; la ordenación del territorio, el urbanismo y la vivienda; las obras públicas; los ferrocarriles y carreteras; la agricultura, la ganadería, el medio ambiente; la enseñanza, la cultura, el deporte, el turismo y la sanidad. El Estado se reserva con exclusividad las competencias que se consideran de interés nacional, aunque, en un momento dado, puede transferir o delegar nuevas competencias hacia las Comunidades Autónomas.

La Organización de las Comunidades Autónomas. En la Constitución se contempla la formación en cada Comunidad de una Asamblea Legislativa, elegida por sufragio universal, y de un Consejo de Gobierno, con funciones ejecutivas y administrativas, dirigido por un Presidente que es elegido por la Asamblea, de entre sus miembros, y nombrado por el Rey. El ejercicio del Poder Judicial en cada Comunidad corresponde a un Tribunal Superior de Justicia.

Las Lenguas y los Símbolos. La Constitución establece la co-oficialidad del castellano y de las demás lenguas españolas en sus respectivas Comunidades Autónomas. Los Estatutos de Autonomía pueden reconocer, según la Constitución, las banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas que se ha de utilizar, junto a la bandera de España, en los edificios públicos y en los actos oficiales.                    

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